Jarama

One of Ferruccio's favorites

Biografía del modelo general: Jarama 400 GT

En marzo de 1970 debutó en el Salón de Ginebra el Jarama (oficialmente «Jarama 400 GT»), la última evolución del concepto 2+2 con motor de 12 cilindros en posición delantera fabricado por Lamborghini. Diseñado por Carrozzeria Bertone, su fabricación y ensamblaje tuvo lugar en Carrozzeria Marazzi, en la provincia de Varese. 

El esquema mecánico permanece sin cambios, con el motor V12 de doble árbol de levas en cabeza para cada bancada de 4 litros, montado en posición longitudinal delantera. El Jarama se caracteriza por los faros (cuando no están en uso) parcialmente cubiertos por unos «párpados» y por la gran luneta lateral trasera que alarga visualmente la silueta.

Diseño Jarama

Las formas del Jarama son una manifestación típica del diseño de los años 70, con líneas afiladas y una línea de cintura perfectamente recta a lo largo de todo el lateral del techo. Los párpados que semiocultan los faros delanteros le confieren un aspecto inusual a la parte delantera, sin dejar de resultar agradable. Bajo petición, se podía solicitar un sistema de apertura del techo, una especie de configuración tipo targa con dos paneles extraíbles e independientes entre sí.

Especificaciones técnicas Jarama

El Jarama deriva técnicamente del Islero y del 400 GT, de los que representa una evolución directa. El chasis es el mismo, así como el motor V12 de 4 litros, con doble árbol de levas en cabeza y 6 carburadores horizontales, entregando 350 CV a 7500 rpm y 365 CV a 7500 rpm en el GTS. El Jarama se fabricó en dos versiones: Jarama GT de 1970 a 1972 (177 ejemplares) y Jarama GTS de 1972 a 1978 (150 ejemplares). Ambos se distinguen por algunos detalles estéticos, como la presencia de la toma de aire central en el capó del motor en el GTS, llantas diferentes e interiores rediseñados.

Estilo de vida Jarama

Ferruccio Lamborghini, desde siempre amante de los coches 2+2, condujo durante años su Jarama GTS, caracterizado por llevar matrícula de Ferrara. El Jarama se considera un símbolo del cambio de estilo entre dos décadas: originalmente, incorporaba detalles como el diseño de las llantas, idénticas a las del Miura, y un diseño característico de principios de los años 70. Sin embargo, con el tiempo, evolucionó hacia formas más limpias y minimalistas, propias de mediados y finales de la década. Muy apreciado por sus propietarios por sus prestaciones y comodidad, el Jarama sigue siendo un coche muy valorado y difícil de encontrar en el mercado, debido a la escasa frecuencia con que se pone a la venta.